Vitamina C en las Alergias
Vitamin C-Injektopas ® en pacientes con Asma, Alergias y Enfermedades Respiratorias
por Dra. Suzanne M. Cortez Abanto de Aymar
1. Introducción
El asma, las alergias y las enfermedades pulmonares como EPOC constituyen un importante problema sanitario en el mundo actual. Por ejemplo, en el caso del asma, la incidencia y prevalencia ha aumentado en muchos países durante los últimos decenios. Esto puede ser debido al cambio de las condiciones ambientales o al aumento de la susceptibilidad de las poblaciones con resistencia disminuida. En el contexto de explicar la fisiopatología de las enfermedades respiratorias, debemos tener presente el concepto de inflamación como término básico a la hora de tratar y comprender las bases de esta enfermedad. A este respecto, el estrés oxidativo ha sido involucrado como uno de los mecanismos básicos implicados en la patogenia y progresión de estas enfermedades. Como veremos más adelante, la vitamina C es una de las vitaminas antioxidantes clave, abundantes en el líquido extracelular que recubre el pulmón. El bajo consumo de vitamina C se asocia con disfunción pulmonar.1 Por lo tanto, es necesario administrarlo en dosis adecuadas.
2. Estrés Oxidativo
El concepto de estrés oxidativo hace referencia a la situación creada en nuestro organismo por el desequilibrio existente entre la presencia de moléculas oxidantes (denominadas especies reactivas de oxígeno o EROS y especies reactivas de nitrógeno o ERN) tanto exógenas como endógenas y los mecanismos antioxidantes endógenos. Por ejemplo, dentro de lo oxidantes exógenos tenemos al humo del cigarro, que por cada “calada” que un fumador da a un cigarrillo contiene 107 moléculas oxidantes. Por otro lado, la propia respuesta inflamatoria generada por el humo es responsable a su vez de la liberación de más sustancias oxidantes.2 La consecuencia de este disbalance es responsable tanto de la aparición directa de lesiones orgánicas como de la activación de mecanismos moleculares responsables del proceso inflamatorio.
3. Mecanismo de Defensa Antioxidante
En nuestro organismo tenemos dos tipos de mecanismos antioxidantes: los intracelulares y los extracelulares. Dentro de los mecanismos antioxidantes intracelulares tenemos a la catalasa, superóxido dismutasa (SOD) y glutation; y entre los mecanismos antioxidantes extracelulares tenemos la glutation peroxidasa (GSH-Px), el ácido L-ascórbico, vitamina E, lactoferrina y superóxido dismutasa. La enzima glutation peroxidasa (GSH-Px) es inhibida en presencia de radicales hidroxilo y anión superóxido durante el estrés oxidante. La GSH-Px es esencial para la remoción de productos tóxicos formados durante la lipoperoxidación y de H2O2 formado continuamente como resultado del reclutamiento, acumulación y activación de leucocitos durante el proceso inflamatorio pulmonar. La inactivación de la enzima pudiera ser uno de los pre-requisitos que conducen a la inflamación de las vías aéreas.3
4. Patogenia de las Enfermedades Respiratorias
Actualmente existen una serie de mecanismos que contribuirían a la aparición de la inflamación en las vías aéreas. Aquí detallaremos algunos: a) Producción de agentes oxidantes por los neutrófilos respiratorios. Los neutrófilos respiratorios son responsables de la producción de superóxido y otros agentes oxidantes.
Esta situación afecta directamente la relajación del músculo liso conduciendo al proceso de bronco-constricción. Por tanto, la vitamina C endovenosa es necesaria para control del estrés oxidativo generado por la activación de dichos neutrófilos. b) Actividad incrementada de los factores de transcripción. Dentro de ellos tenemos al factor nuclear kB (NF-kB), proteína activadora 1 (AP-1), entre otros.
Estas moléculas actúan estimulando la transcripción de genes pro-inflamatorios favoreciendo de esta forma la génesis de citoquinas como la IL-8 que contribuye a perpetuar el estado inflamatorio. La vitamina C endovenosa frena esta cascada pro-inflamatoria, ayudando en la reversión del cuadro respiratorio. c) Estrés oxidativo en el remodelado de la cromatina nuclear.
Las histonas son elementos que hacen las veces de “esqueleto” sobre las que se asienta el DNA permitiendo que este se encuentre compactado y reprimiéndose de esta forma la expresión de ciertos genes. La acetilación de las histonas (mediante la enzima histona acetil transferasa) abriría esta armazón, siendo así el DNA mucho más susceptible a la acción de los factores de transcripción, entre otros; para favorecer así la expresión de genes inflamatorios. Este proceso se puede revertir por la acción de la enzima histona desacetilasa que actúa compactando de nuevo el esqueleto sobre el que se asienta el DNA. d) Concentración disminuida de vitamina C en el líquido extracelular que recubre el pulmón. Se ha encontrado tanto en adultos como en niños con asma comparados con sujetos normales.1
Los pacientes con asma pueden tener bajos suministros de vitamina C, o una mayor demanda de la misma, ante una carga oxidante, lo que resulta en una depleción.
5. Estudios Sobre VITAMINA C - INJEKTOPAS ®

La vitamina C es el más importante antioxidante en el plasma humano y por tanto, es un factor fisiológico determinante para neutralizar la liberación de oxidantes por los neutrófilos. En un estudio se observó que la activación de los neutrófilos in vitro causa una oxidación rápida de la vitamina C extracelular, lo cual sugiere que concentraciones altas de vitamina C pueden suministrar protección contra el daño causado por los oxidantes liberados in vivo.1
El ácido L-ascórbico neutraliza las especies reactivas de oxígeno (EROS) y previene la lipoperoxidación de la membrana, limitando así el daño celular. Además se ha visto, que los pacientes con asma tienen una baja concentración de vitamina C en el líquido extracelular que recubre el pulmón y grandes cantidades de glutation oxidado lo que nos indica un incrementado estrés oxidativo en esta enfermedad.4
Estudios previos han reportado que incrementando el nivel de ácido L-ascórbico plasmático a dosis adecuadas, se incrementa en 20 a 30ml el FEV1 y disminuye la mortalidad por causa respiratoria en un 20% (independiente de su etiología).5,6 Mientras, el bajo nivel plasmático de vitamina C se asocia a un riesgo incrementado de asma y/o alergias.7,8 Por tanto, el empleo de vitamina C endovenosa es una herramienta fundamental en la lucha contra estas enfermedades.
Bibliografía