Vitamina C en el ReumatismoColocar

El reumatismo es un término colectivo para los diferentes cuadros clínicos que, sobre todo, corresponden al aparato locomotor y que conducen a fuertes dolores y, cuando la enfermedad se encuentra avanzada, a pérdidas funcionales.
En el primer plano de la terapia antirreumática se encuentran dos metas, a saber: la reducción de los dolores y la mejora de la función articular.
Respecto al primero, la inflamación desempeña frecuentemente un papel decisivo. Las características de la artritis reumatoide son las articulaciones hinchadas, dolorosas y la fase tardía, a la deformación e inmovilidad absoluta. Esto afecta, sobre todo, a manos y piesLos inicios de esta afección son, muy probablemente, un sistema inmune perturbado, es decir, una función defensiva mal dirigida del sistema.
En este sentido, la vitamina C tiene propiedades modulares inmunes: Se inhibe la inflamación de las articulaciones sin reducir la función protectora del sistema inmune frente a las infecciones. Sino todo lo contrario: la vitamina C aumenta de formas diversas la respuesta inmune humoral y celular del organismo.
En los cuatros grupos principales de las afecciones reumáticas:
-Formas reumáticas inflamatorias .
-Formas reumáticas degenerativas.
-Formas reumáticas extraarticulares (reumatismo de las partes blandas, fibrositis).
-Afecciones pararreumáticas.
Sobre todo en las formas reumáticas inflamatorias, con las infusiones de vitamina C se obtienen resultados muy prometedores en el tratamiento. En lo que respecta a las reacciones inflamatorias, se consigue una mayor liberación de los radicales que originan una mayor necesidad de antioxidantes.
Así pues, gracias a la terapia con altas dosis de vitamina C pudieron conseguirse: