Vitamina C en el Deporte

La actividad física requiere una energía y nutrientes en cantidades adecuadas. Los hidratos de carbono, proteínas y grasas aportan energía y reparan tejidos, mientras que las vitaminas son indispensables para los procesos metabólicos durante el ejercicio. Esto porque el ejercicio de alta intensidad produce estrés oxidativo, por lo que el consumo adecuado y suficiente de antioxidantes tan potentes como la vitamina C cobra especial importancia. Además, contribuye a mejorar la integridad de ligamentos, tendones y el resto de tejidos que participan en el movimiento del cuerpo humano, pues favorece la producción de colágeno, sustancia que recubre y protege células y tejidos de nuestro organismo.
La vitamina C mejora la absorción de hierro de otros alimentos, lo que promueve y facilita la oxigenación celular a través de las células sanguíneas encargadas de esta función. Cuando no se consume, muchos deportistas presentan lesiones articulares y fatiga crónica debido a que su alimentación no aporta los nutrientes en cantidad adecuada para que su dieta y ejercicio se reflejen en un estado de salud óptimo. El tratamiento endovenoso con Vitamin C Injektopas es 30 veces más efectivo que por vía oral ya que esta vitamina llegaría sólo en miligramos a la sangre y no tendría un resultado tan óptimo.
-Mayor protección de los tejidos Rápida recuperación en lesiones.
-Reduce el proceso de recuperación después del deporte.
-Acelera la metabolización del ácido láctico.
-Mejora la calidad de oxigenación corporal.
Vitamin C Injektopas de la Firma Pascoe en Alemania
Se trata de Vitamina C en estado puro, sin conservantes, preservantes ni estabilizadores, lo que lo hace único en el mundo lo que permite altas dosis en la aplicación sin hacer ningún daño al organismo.Si bien los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas constituyen la base de la energía que necesitamos para el día a día, las vitaminas también son indispensables para el óptimo funcionamiento orgánico en general, particularmente la vitamina C.
¿Sabe usted por qué?
Si es usted deportista, de alto o bajo impacto, debe leer lo siguiente: El ácido ascórbico nombre
científico de la conocida vitamina C- pertenece a la categoría de las vitaminas hidrosolubles (solubles en agua), que, además de fortalecer el sistema inmunológico (nos protege contra infecciones) es requerida para el óptimo desempeño de las llamadas enzimas, sustancias éstas encargadas de descomponer los alimentos para que sus nutrientes puedan ser aprovechados.
Como consecuencia de lo anterior las grasas se absorben de manera adecuada y no se acumulan en el cuerpo. Un mal funcionamiento derivaría en el sobrepeso. Asimismo, el nutriente resulta de vital importancia para el crecimiento y mantenimiento de los huesos, dientes, encías, ligamentos, tendones y vasos sanguíneos, así como para “soldar” fracturas y cicatrizar heridas y quemaduras. Por otra parte, la vitamina C mejora la absorción de hierro de otros alimentos, y favorece la producción de colágeno, sustancia que recubre y protege células y tejidos de nuestro organismo. Para que todos los órganos realicen de manera óptima los procesos bioquímicos que deben llevar a cabo, el cuerpo obtiene energía de los alimentos y la suministra a través de la sangre. En el proceso, llamado oxidación, participan oxígeno y hemoglobina, importante proteína que contiene hierro.
Durante el procedimiento también se generan los radicales libres, los cuales se explican de la siguiente forma: nuestro cuerpo está constituido por átomos agrupados en moléculas, que de manera normal contienen electrones unidos en pares. Cuando uno de estos elementos no tiene “pareja” y queda desocupado recibe el nombre radical libre. Al quedar sin dicha “pareja” , recorrerá nuestro cuerpo para “robar” un electrón a otra molécula con la intención de recuperar su composición electroquímica. Al conseguirlo rompe la estabilidad, produce un nuevo radical libre e inicia un ciclo destructivo que afecta directamente a las membranas (capas protectoras) de millones de células. Como podemos apreciar, la oxidación es vital y la generación de radicales libres tiene ciertos beneficios, pues el proceso destructivo acaba con ciertas bacterias y brinda protección al organismo.
El problema se inicia cuando el deterioro celular pierde el control. Para prevenir la producción descontrolada de radicales libres el organismo cuenta con un sistema de control. Consiste en la creación de los llamados antioxidantes, que bloquean el efecto dañino debido a que les proveen los electrones que les hacen falta. Lamentablemente, las personas expuestas a los factores que se indicaron con anterioridad no siempre generan la cantidad suficiente y deben recurrir al consumo de alimentos que los contienen, siendo la vitamina C uno de los más importantes.
Corredores y corredoras…

Es posible que usted no lo sepa, pero el ejercicio físico también genera radicales libres, ya que al llevarlo a cabo el consumo de oxígeno se incrementa. El cuerpo humano debe realizar este tipo de actividades de manera habitual, ya que con ello logra mantener un correcto funcionamiento y estado de salud. “Sin embargo, el ejercicio de alta intensidad produce mayor estrés oxidativo, es decir, la batalla entre radicales libres y antioxidantes es de grandes dimensiones. Es por ello que el consumo adecuado y suficiente de nutrimentos tan potentes como la vitamina C cobra particular importancia”. Por otra parte, para individuos que realizan deporte o actividad física de manera recreativa o sin fines competitivos, la vitamina C previene lesiones en tejidos y/o articulaciones, además evita la fatiga crónica. Pese a lo anterior, aquellos deportistas, o quienes no lo son y requieren antioxidantes, pueden administrarse la cantidad de vitamina C que el organismo requiere.